EL OBSERVATORIO
En la cúpula del Observatorio del Instituto de Astronomía y Meteorología se conserva un antiguo telescopio refractor T. Cooke & Sons, una pieza excepcional del patrimonio científico de la Universidad de Guadalajara. Su estructura de latón, su montura ecuatorial y su sistema mecánico de seguimiento revelan la extraordinaria precisión alcanzada por la ingeniería astronómica de principios del siglo XX. El instrumento forma parte de la historia del Observatorio y permanece como testimonio de una época en la que observar el cielo requería combinar óptica, mecánica y una gran precisión humana.
Junto al telescopio se conserva también documentación original de su fabricante, la prestigiosa firma inglesa con sede en York. Entre estos documentos se encuentra una ficha técnica y una fotografía de fábrica identificada como Photo No. 733, fechada el 17 de agosto de 1922. La documentación describe un telescopio equipado con óptica acromática, montura ecuatorial, círculos graduados de precisión y un sistema de seguimiento accionado mediante un mecanismo de reloj y pesas. La coincidencia entre estas especificaciones y el instrumento que hoy se encuentra en la cúpula permite reconocer en él una pieza histórica de gran valor.
Su historia se vincula con la del Observatorio Astronómico y Meteorológico de Jalisco, establecido en Guadalajara en 1889, antecedente directo del actual Observatorio del Instituto de Astronomía y Meteorología. A lo largo de más de un siglo, este espacio ha mantenido una vocación dedicada a la observación, la investigación y la divulgación científica. El telescopio Cooke forma parte de esa continuidad: es un objeto que permite mirar hacia el pasado y, al mismo tiempo, recordar la permanente curiosidad humana por comprender el cielo.